Tragedia en el Himalaya supera los 1,000 muertos y deja más de 4,500 desaparecidos
El saldo provisional del devastador deslave que golpeó la región del Himalaya la semana pasada superó este martes el millar de fallecidos, mientras las brigadas de emergencia intensifican la búsqueda de víctimas entre el barro y los escombros, seis días después del desastre.
Las autoridades de Nepal y China contabilizan hasta el momento 1,066 muertos, de los cuales 1,050 corresponden a Nepal y 16 al Tíbet chino. Además, unas 4,562 personas permanecen desaparecidas, entre ellas turistas, peregrinos y trabajadores extranjeros de más de una treintena de países.
La tragedia se originó tras el desprendimiento de un glaciar que desencadenó una enorme corriente de agua y lodo, arrasando comunidades completas y dejando a su paso viviendas, infraestructuras y vías de comunicación destruidas.
Mientras disminuyen las posibilidades de encontrar personas con vida, los equipos de rescate continúan trabajando en condiciones extremas. En Nepal, una de las principales operaciones se concentra en una central hidroeléctrica donde se teme que cerca de un centenar de trabajadores permanezcan atrapados en túneles.
Para avanzar en las labores de rescate se utilizan excavadoras, equipos de perforación y explosivos. Hasta ahora, sin embargo, los socorristas solo han logrado recuperar algunos cuerpos de los túneles.
La tragedia también ha obligado a las autoridades a enfrentar una emergencia sanitaria. Con las morgues desbordadas, cientos de cadáveres han sido sepultados después de la toma de muestras de ADN, con el propósito de facilitar su identificación cuando sean reclamados por sus familiares.
En Katmandú, el dolor ha llevado a numerosas familias a realizar ceremonias funerarias sin haber recuperado los cuerpos de sus seres queridos. Algunas han colocado fotografías en hospitales y otros puntos habilitados, en busca de cualquier información que permita conocer el destino de los desaparecidos.
Pese al sombrío panorama, el Gobierno de Nepal mantiene la esperanza de localizar sobrevivientes. El ministro de Relaciones Exteriores, Shisir Khanal, pidió no descartar la posibilidad de que ocurran milagros mientras continúan las operaciones de búsqueda.
El desastre ha puesto nuevamente bajo la lupa los efectos del cambio climático en el Himalaya. Autoridades y científicos advierten que el acelerado derretimiento de los glaciares, asociado al aumento de las temperaturas, incrementa los riesgos para las poblaciones asentadas en zonas vulnerables.
En el territorio chino, más de 2,000 rescatistas participan en las labores de emergencia, recuperación de las comunicaciones y rehabilitación de las vías afectadas, especialmente en la carretera que conecta con el puesto fronterizo chino-nepalí de Gyirong.
Las autoridades chinas también realizaron actos de homenaje a las víctimas, mientras continúan las labores de recuperación. Paralelamente, grupos independentistas tibetanos cuestionaron el manejo oficial de las cifras de fallecidos, acusaciones que Pekín rechazó y calificó de campaña de difamación y sensacionalismo.