Papa León XIV y alta representante de la UE abordan conflictos en Ucrania y Oriente Medio
Ciudad del Vaticano.– El papa León XIV recibió este viernes en el Vaticano a Kaja Kallas, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, en una reunión centrada en los principales desafíos internacionales, incluidos los conflictos en Ucrania y Oriente Medio.
Durante el encuentro, ambas autoridades intercambiaron impresiones sobre la evolución de las crisis y las consecuencias humanitarias derivadas de los enfrentamientos armados, así como sobre la necesidad de promover iniciativas orientadas a la paz y la estabilidad.
Según informó Kallas a través de sus redes sociales, la conversación incluyó la importancia de avanzar hacia una solución justa y duradera para el conflicto en Ucrania, además de otros temas vinculados al respeto del derecho internacional y la cooperación multilateral.
La funcionaria europea también destacó el interés compartido por abordar fenómenos que impactan a las sociedades contemporáneas, entre ellos la creciente polarización social y los retos éticos y regulatorios asociados al desarrollo de la inteligencia artificial.
Tras la audiencia con el pontífice, Kallas se trasladó a Roma para sostener una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, con quien pasó revista a diversos asuntos relacionados con la política exterior y la seguridad europea.
Durante ese encuentro, Tajani defendió el fortalecimiento de las relaciones entre la Unión Europea y los países del Golfo, así como la necesidad de garantizar la seguridad de las rutas marítimas internacionales mediante una mayor presencia naval europea en zonas estratégicas como el mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
Los funcionarios también analizaron la continuidad del apoyo europeo a Ucrania, la respuesta frente a amenazas híbridas y el fortalecimiento de las capacidades de ciberseguridad de los Estados miembros.
Asimismo, revisaron propuestas para mejorar la eficacia de la acción exterior de la Unión Europea y discutieron temas vinculados a la integración de los Balcanes Occidentales, la situación geopolítica en el Indopacífico y las relaciones del bloque con China y África.
La situación en el continente africano también formó parte de la agenda, especialmente en relación con las recientes tensiones registradas entre Eritrea y Etiopía y sus posibles repercusiones para la estabilidad regional.