Caso Jet Set: querellantes piden variar calificación y abren posibilidad de una pena de hasta 30 años
Santo Domingo.– La calificación jurídica del caso Jet Set volvió a quedar en el centro del juicio de fondo, luego de que representantes de los querellantes solicitaran al tribunal modificar la imputación de homicidio involuntario por una tipificación de homicidio doloso o voluntario contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat.
El planteamiento fue formulado por el abogado Luis Aybar, representante legal de Gregory Adames y otros nueve querellantes, quien pidió al juez Franny González Castillo valorar un cambio en la calificación jurídica a partir de los testimonios ofrecidos durante las audiencias.
Actualmente, el proceso fue enviado a juicio de fondo bajo la calificación de homicidio involuntario, figura que contempla una pena menor a la que podría corresponder si el tribunal acogiera una imputación de homicidio voluntario o doloso.
La solicitud de los querellantes fue respaldada por otros abogados que representan a las víctimas, lo que llevó al magistrado a aplazar la audiencia para el próximo viernes, con el propósito de que la defensa de los imputados conozca formalmente el nuevo planteamiento y pueda ejercer sus derechos procesales.
El juez explicó que una eventual modificación implicaría una acusación con una pena de hasta 30 años de prisión, por lo que consideró necesario otorgar tiempo a los abogados de los acusados para examinar el planteamiento.
González Castillo recordó que el expediente llegó a esa jurisdicción procedente de la etapa de instrucción con la calificación de homicidio involuntario. Sin embargo, señaló que esa calificación no necesariamente tendría que mantenerse durante el juicio si en el desarrollo del proceso aparecen elementos que, conforme a la valoración judicial, justifiquen una modificación.
Mientras tanto, el Ministerio Público mantuvo su posición de que los hechos deben continuar siendo juzgados bajo la calificación de homicidio involuntario, por lo que no respaldó el planteamiento de los querellantes.
Durante la jornada también fueron retomados testimonios relacionados con las condiciones que presentaba el establecimiento antes del colapso ocurrido el 8 de abril de 2025. Entre los declarantes figuraron los exempleados Gregory Adames y Guillermo Castillo.
Adames relató sobre filtraciones de agua, problemas con plafones y otras situaciones que, según su testimonio, eran comunicadas a los propietarios del establecimiento. La defensa, durante el contrainterrogatorio, cuestionó cuáles de esas condiciones pudo observar personalmente y cómo eran transmitidas a Antonio Espaillat.
El testigo también declaró haber advertido sobre inconvenientes en el techo y describió situaciones que, de acuerdo con su versión, ocurrieron antes del desplome. Los abogados de los querellantes sostienen que algunos aspectos de su relato estarían respaldados por otras evidencias, incluidos mensajes intercambiados mediante WhatsApp, una valoración que corresponde a la parte querellante y no constituye una conclusión del tribunal.
Por su parte, Guillermo Castillo declaró sobre comunicaciones sostenidas durante la noche de la tragedia. Su testimonio también fue sometido a preguntas de la defensa, particularmente respecto a su conocimiento sobre trabajos realizados durante el día, debido a que, según explicó, iniciaba su jornada laboral a las 6:00 de la tarde.