La votación transcurre con normalidad en Brasil, dice Tribunal Electoral
SAO PAULO.– Los brasileños acudieron este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente del país en una jornada electoral marcada por la disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
Lula, de 80 años, busca conquistar un cuarto mandato no consecutivo, mientras Flávio Bolsonaro, de 45, intenta llevar al poder nuevamente al movimiento político identificado con su padre.
Si ninguno de los candidatos obtiene la mayoría requerida, los dos más votados deberán enfrentarse en una segunda vuelta prevista para el 25 de octubre.
Las autoridades electorales informaron que la jornada transcurría mayormente con normalidad, aunque se registraron algunas interrupciones en Paraná debido a fuertes lluvias y cortes eléctricos. El presidente del Tribunal Superior Electoral, Kassio Nunes Marques, aseguró que no existían indicios concretos de interferencia internacional.
Las autoridades también reportaron más de 450 casos de desinformación hasta primeras horas de la tarde y 59 personas detenidas por presuntos delitos electorales.
Seguridad y economía entre las preocupaciones
La seguridad se mantuvo entre los principales temas de preocupación de los electores, particularmente en estados afectados por la criminalidad. Flávio Bolsonaro ha colocado el combate al delito entre los ejes de su discurso, mientras Lula ha defendido políticas diferentes frente a la violencia y el acceso a las armas.
Las mujeres, que representan alrededor del 53 % del electorado brasileño, también constituyen un segmento determinante en la contienda. Ambos candidatos buscaron atraer este voto con propuestas relacionadas con la violencia de género y otras demandas sociales.
La elección también tiene implicaciones para la política ambiental, debido a que Brasil alberga cerca del 60 % de la Amazonía. Lula y Bolsonaro han planteado enfoques distintos sobre la protección y explotación de la selva, según especialistas citados en el reporte.
Votación electrónica
Los brasileños utilizaron nuevamente urnas electrónicas, un sistema implementado desde la década de 1990 para agilizar el proceso y reducir prácticas fraudulentas.
Los resultados suelen conocerse pocas horas después del cierre de las mesas. Durante la campaña, el sistema volvió a estar en el centro del debate político, aunque las autoridades electorales han defendido reiteradamente su seguridad.
En el exterior también se desarrolló la votación, con brasileños residentes en países como Francia y Portugal acudiendo a los centros habilitados.
Mientras Lula siguió la jornada junto a la primera dama, Rosângela da Silva, en São Paulo, Flávio Bolsonaro permaneció en Brasilia junto a familiares. Su padre, Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado y no pudo recibirlo en su residencia.
Además de la Presidencia, los brasileños votaron por representantes estatales y federales, gobernadores y algunos senadores, en una jornada que definirá buena parte del escenario político del país para los próximos años.